Padre Reginaldo

El 9 de Octubre de 1886 en Córdoba Argentina, fray Reginaldo Toro funda la Congregación de Hermanas Terceras Dominicas de San José, “con el doble fin de servir a Dios, suavizando las dolencias de la humanidad y trayendo almas a la grey del Señor por innumerables medios”. Esta obra de misericordia es una obra de la comunidad dominicana, y allegados a los frailes. En los comienzos de la fundación fray Reginaldo es ayudado muy especialmente por el matrimonio Poulson, no sólo con importantes donaciones materiales, sino también acompañando ambos a la formación de las hermanas y en los inicios de los colegios que abrirían.

Fray Reginaldo como fundador y director de la Congregación, se dedicó a la formación espiritual de las hermanas, les brindó una formación pedagógica a través de personas idóneas en la materia, les buscó un edificio para que se instalaran y abrieran la primera escuela, las amparó en los momentos difíciles (la inundación de 1890), gestionó la construcción de un amplio y sólido edificio propio (Casa Madre), fomentó el crecimiento del Instituto con nuevas fundaciones (Colegio del Smo. Rosario-1894, Hogar Ntra. Sra. del Milagro-1897), y las acompañó frecuentemente en este nuevo emprendimiento, controló la construcción de este nuevo convento y las incentivó a dedicarse a la asistencia de los enfermos al ponerlas en contacto con instituciones nacientes en dicha materia (Hospital de Niños-1894).

Al asumir su función episcopal (Obispo de Córdoba), Fray Reginaldo Toro ya no pudo acompañar físicamente el crecimiento de la Congregación, entonces se valió de la comunicación epistolar, periódicas reuniones y ejercicios espirituales; y cuando su agenda se lo permitía, realizaba gestiones en bien de la Congregación o las visitaba, mientras la salud se lo permitió.

Nacimiento de la Congregación

Para llevar adelante la obra, buscó las primeras candidatas entre sus dirigidas y miembros de la Tercera Orden de Santo Domingo. Comenzó su instalación cuando elevaron la petición al Obispo de Córdoba Fray Juan Capistrano Tissera – suscripta por Fray Reginaldo Toro y las primeras candidatas – donde diseñaban el proyecto en estos términos:

Nosotras, que suscribimos, hemos sentido durante mucho tiempo un vehemente deseo y vocación de servir a Dios y a nuestros prójimos en una comunidad religiosa bajo la regla y constituciones de la Venerable Orden Tercera de Santo Domingo, cuyo hábito deseamos llevar y cuyas máximas nos proponemos seguir bajo la dirección de los RR. PP. Predicadores de esta ciudad, adoptando el nombre de “Terceras Dominicas de San José”, dedicándonos con preferencia a la asistencia y cuidado de enfermos e inválidos, a la instrucción y educación de la juventud y demás fines expresados en el programa adjunto. Para este objeto necesitamos ante todo la autorización y bendición de Vuestra Señoría Ilustrísima, y en esta virtud nos presentamos humildemente ante nuestro Padre Diocesano rogándole se digne concedernos el lugar que deseamos ocupar entre sus hijas religiosas para servir a Nuestro Señor del modo y en la forma que solicitamos.

Córdoba, agosto 11 de 1886. Fr. Reginaldo Toro. Director General

Carmen Orellano, Teodosia Vázquez Brac, Martina Robin, Carmen Chambeaud, Rosario Garzón, Luisa Ferreyra, Justa Orellano, Deidamia Villagra, Alejandra Baigorria, Dominga Loza, Dolores Pelliza, Lucía Ceballos.”

Promotor de la educación

Siempre y desde los distintos oficios que desempeñó Fray Reginaldo Toro, trató de incentivar la educación dentro de la Orden y fomentar el establecimiento de escuelas, como un medio de elevación de la persona.

Profundizad las ciencias. Penetrad los arcanos de todo saber divino y humano pero no os olvidéis jamás que la ciencia hincha y la caridad edifica y que el Apóstol San Pablo, lo mismo que nuestro Padre quieren ambos que la predicación sea de virtudes y de ejemplos tanto y más que de palabras. Los ojos de todo el mundo, de buenos y malos, vuelven hacia nosotros y nos exigen santidad y ejemplo y mucho más que los vanos adornos de un lúcido discurso….”[1]

Luego de ser electo Provincial de los Dominicos (Capítulo de 1877), en sus Ordenanzas  recomendaba: “cumpliendo con un deber de que somos deudores a los pueblos, pongan los Priores escuelas primarias como está determinado para algunos conventos en las Actas y [a] los demás conventos advertimos a los Prelados que en llegando a sus respectivos conventos, avisen al Provincial, quien podrá desempeñar aquel oficio”[2]… “para que además de instruir a los niños en las letras, los eduque en la moral y deberes religiosos que es la base y fundamento de nuestro porvenir feliz y tal debe ser su empeño en esto, que no busque más recompensa que la que el Señor le ha de dar…”[3]

Entonces, después de participar del Capítulo General de la Orden en Lovaina (Europa) y concluir su segundo período como Provincial de la Provincia de San Agustín de Buenos Aires, Córdoba, Tucumán y Cuyo, el 2 de julio de 1886, se dedicó de lleno a concretar las reiteradas recomendaciones de los Capítulos Provinciales, fundar escuelas de primeras letras, preparando la fundación de una Congregación Educacionista y Asistencial.

[1] AOPC. Caja Documentos Históricos 1869-1910, Caja 2, f. 314/315 – Carta de Fr. Reginaldo Toro al Prior de La Rioja del 12.03.1884.

[2] AOPC. Caja Documentos Históricos 1869-1910, Caja 2, f. 375/380v – Ordenanzas del Provincial Fray Reginaldo Toro del 17.11,1877.

[3] AOPLR. Auto de Visita del Convento del 14.06.1878.

Fray Reginaldo Toro, fraile Dominico. 

Versión más detallada de su Biografía y su proyección actual en su sitio web

Oración para pedir la glorificación de Fray Reginaldo y una gracia que necesitamos

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